El gran amor de mi vida

Amar a una mujer siempre es una experiencia fascinante, todas son diferentes, en formas, en maneras, en sabores y olores. Nunca podrá nadie decir que conoce a las mujeres, necio aquel que intente hacerlo y patán el que diga que lo ha hecho. A una mujer, a una dama, sin importar su condición sólo se la puede amar, la sola condición de ser mujer le da ese privilegio.

Espera, no me interrumpas, no te estoy tratando de conversar sobre un tema, tampoco quiero discutir sobre lo que pienso o siento, sólo me expreso ante ti para que sepas más sobre mí, sobre las cosas que me ocurren por dentro. Si te sirve, tómalo como una descarga. Si, ya se, estoy siendo grosero, pero déjame continuar por favor. ¿Si?, okay, gracias. Entonces sigo.

¿Que si he amado? ¡Claro!, muchas veces, muchísimas veces, y siempre me digo: – He encontrado al amor de mi vida. Puedo inclusive, agregar sin pecar de vulgar o misógino que todas las mujeres a las que he amado, han sido el amor de mi vida. No podría ser de otra manera, cada uno de esos amores ha sido único y cada una de ellas ha aportado experiencias maravillosas a mi vida.

¿Porqué me preguntas que si estoy loco? ¿Que sólo hay un solo gran amor en la vida? No, eso no lo comparto, siento que esta vez no estas en lo cierto. ¡Claro que estoy seguro de lo que digo! Déjame explicarlo así. Todas y cada una de esas mujeres con quienes he tenido la dicha de compartir un pedacito de mi vida no sólo han tomado algo de mí, más que eso, cada una de ellas me ha regalado una parte de si misma que atesoro y guardo celosamente.

Bueno, ya se que algunas no se han portado bien conmigo, pero eso no les quita lo mucho que me dieron. Es más, podría hacerte una lista de lo que me han dado y toda mi vida no alcanzaría para terminarla. Además, creo que tomas lo que digo refiriéndote sólo a las mujeres que han sido mis parejas. Ellas, las de ese grupo en particular son quienes más me han hecho sentir pleno, pero no sólo de ellas hablo. Te hablo de mi madre, mis tías, mis hermanas, mis primas, mis amigas…

No vale, no te rías, es en serio. ¿Acaso no amas tú a tu madre? ¡Exacto!, claro que la amas, entonces puedes decir que ella es un gran amor en tu vida. En fin, me estoy desviando del tema. Voy a centrarme más bien en el ámbito que parece interesarte más, las mujeres que he amado por ser mujeres, aquellas que me han amado por ser hombre.

Me dices que algunas se han portado mal, pero, pregunto yo ahora: ¿Qué es portarse mal?, ¿dejar de amarme?, ¿amar a otro?, ¿tomar su camino y seguir?, ¿compartir su amor? Creo que otra vez te equivocas, eso no es portarse mal, eso es sólo ser como son ellas, maravillosas, incomprensibles y sobre todo, llenas de emoción y sentimientos.

Esas mujeres de mal comportamiento como dices, son las que me han hecho lo que soy, bueno o malo. Ellas me han enseñado a aceptarlas, me han enseñado a ser tierno, a demostrar lo que siento, a compartir las angustias de cosas que pueden ser nimias. Ellas son las que, como dije antes, me han dado muchísimo, me han dado momentos de ternura, me han regalado instantes de pasión desenfrenada, tiempos de prosperidad. Me han obsequiado con sus besos, sus caricias, sus suspiros y jadeos. Esas mujeres me han hecho feliz al sonreírme con ojos iluminados cuando les obsequio una flor. Son las que me hacen sentir valiente en una noche de tormenta porque buscan refugio en mis brazos. Son las que me hacen sentir fuerte porque necesitan de mi ayuda para mover un mueble.

Esas mismas mujeres que dices que me han tratado mal, me hicieron sentir valioso porque compartieron mis triunfos como si fueran de ellas y lloraron conmigo cuando alguna situación me causaba daño o dolor. Ellas me permitieron escucharlas, si, en serio, me dejaron escuchar sus cosas, me narraron sus tristezas, ilusiones y alegrías y pude así ser un mejor hombre y compañero.

No, no es cursilería ni tampoco la búsqueda de justificaciones. Y no me digas que es para argumentar mis fracasos, sabes que esa palabra no existe en mi vocabulario. Yo no he fracasado antes, no lo hago ahora y menos aún lo haré en el futuro. ¿Qué he cometido errores? Por supuesto, muchísimos, pero de eso se trata, ¿no? En todo caso, esas mujeres, los amores de mi vida, no tienen nada que ver con esos errores. Esos errores, esas fallas son mías, de nadie más. Es más, dejemos eso hasta aquí, yo te pedí que me escucharas, no que opinaras. Disculpa mi grosería, pero sino te lo digo así no me vas a dejar terminar.

Okay, como te decía – y disculpa mi insistencia –, todas esas mujeres han sido mis más grandes amores y lo han sido porque son especiales, aunque no he conocido a la primera mujer que no sea especial. ¿Sabes lo que significa abrazar a una mujer y temblar de emoción y placer? Bueno, yo si lo se, porque ellas me han brindado esa dicha.

Espera, déjame atender el teléfono. ¡Porqué será que siempre hay alguien inoportuno! ¿Eh?, no es el mío. Es tu teléfono. Yo espero, no hay problema…

¿Tienes que irte? Bueno, no se puede hacer nada. Luego continuamos. No te preocupes, en serio, yo no me enrollo. Estamos pendientes entonces. Saludos por allá. Me llamas y nos ponemos de acuerdo, eso, vale.

--- o ---

Caliento un poco de café negro, me sirvo una gran taza de la humeante infusión y enciendo un cigarrillo. Con cada bocanada un amor aparece para luego darle paso a otro amor. Ninguno mejor que otro, todos muy especiales, eso si, todos mis grandes amores. No puedo quejarme, he sido feliz, ahora me siento feliz y seguramente seguiré feliz en el futuro.

--- o ---

Quiero obsequiarles con un fragmento de un poema que mi abuelo siempre recitaba. No conozco el autor y tampoco conozco el texto completo del poema por lo que sólo les transcribo aquí lo que recuerdo.

Sembrar amor en mujer es como escribir en el agua,
echar nieve en una fragua o en el mar un alfiler.
Quererlas no puede ser, pero odiarlas es peor,
pues lo mejor es señor, para que causen placer,
quererlas de cierto modo que ni se quieran del todo
ni se dejen de querer.

--- o ---

NOTA FINAL: La imagen que adorna el texto se llama "Amada mujer" y es de mi autoría.

Sólo 18 hablaron pajita

El loco | 16 agosto, 2007 19:49

Mi querido amigo Ernesto...que privilegio ser el primer chicharrón...
Coincido contigo, cada mujer que amamos es el amor de la vida, y siempre he pensado que se puede amar a mas de una...cada una nos quita y nos deja algo...
Me gustó mucho este post...
Saludos

Evan | 16 agosto, 2007 20:41

3rn3sto, me siento hornada de ser mujer al leer tus palabras, pensalo así, las mujeres (sé que no todas) sentimos lo mismo por los hombres… yo creo que se puede amar a muchos, no digo al mismo tiempo, pero sí amar y en ese momento sentir que es el amor de la vida.

Un beso, me encantó esta charla, cuando la seguimos? Te pregunto, porque me sentí tu compañera de café mientras hablabas…

G-russo | 17 agosto, 2007 07:12

si todos tuvieramos esa capacidad de aceptacion, esa vocacion de quererlas y no intentarlas comprender, creeme que en este mundo no existiera tanto femicidio, se que a ti te interesa mucho lo social, y te digo en guate los femicidios ocupan uno de los primeros lugares en lo referente a violencia, y es por el maldito machismo que impera, que expresa que la mujer es de nuestra propiedad y que debemos ser incapaces de aceptar su voluntad. Claro esta teoria es degradante para mi y en ningun momento la compartire, no soy tan positivo como vos, te digo, muchas veces lo malo que me hizo sentir una mujer, me nubla la vision al extremo de no aceptar lo bueno que me dio...

Marianne | 17 agosto, 2007 08:44

Disfruto mucho leerte, y en especial este post ;-), un beso, supe que regresaste a Lara, bienvenido nuevamente!

3rn3st0 | 17 agosto, 2007 12:02

Loco: No me gusta el chicharrón mi gran señor de los orates, pero igual, eres el primero así que aceptémoslo. Si eres mi maestro de la locura no puedo menos que aceptar y estimar a los chicharrones, je je je.

Claro que se puede amar a más de una, en esta historia escribí algo al respecto, tal vez llevado al extremo. Lo cierto es que las mujeres son seres especialísimos y que sólo nos dejan recuerdos y vivencias hermosos.

Evan: El honrado soy yo al leer lo que dices. Ese simil que hay entre lo que un hombre o una mujer puede sentir sólo nos dice que somos iguales, humanos. Amar o no al mismo tiempo a más de una persona, esa sería otra cosa. En el enlace de la respuesta para El Loco hay algo sobre eso.

La charla podremos continuarla siempre que se pueda, siempre que lo quieras, y el café, delicioso cafecito negro. También lo compartiremos :-)

G-Russo: Caballero, lo que dices o piensas es de lo más normal, aún hay mucho camino por recorrer, las cosas que digo, pienso o hago no son más que el término de muchas experiencias, las rabias pasadas, los odios extremos, el dolor casi inaguantable, pero los años nos van cambiando, y nos permiten visualizar las cosas de maneras que nos sean beneficiosas y positivas.

Piénsalo, si quieres tómalo como un consejo y ya tendrías mucho camino andado. :-)

Marianne: Gracias por la bienvenida mi querida coplera virtual. Espero que nos veamos pronto :-)

blueberrie | 17 agosto, 2007 13:07

Soy bastante pragmática al respecto... Salud2 montevideanos.

Mallén | 17 agosto, 2007 13:10

Sí, siendo mujer también se puede amar a muchos hombres al mismo tiempo. Ahora, amar a esos hombres por su calidad de hombres, suena confuso... pero ojo que las mujeres somos tan dispersas, tan expansivas, tan generosas...
Se respeta su opinión, se valora y se enquilosa.
Saludos desde Chile!!!!

LeeJ | 17 agosto, 2007 18:03

Gracias por visitar mi blog, y espero seguirte complaciendo.
Lo que veo del tuyo me ha encantado :)
Que tengas un buen fin de semana

Evan | 17 agosto, 2007 22:02

Dale, compartimos el cafecito negro, pero con azúcar, si??

Un beso!

Oswaldo Aiffil | 18 agosto, 2007 11:37

Muy buen relato 3rn3st0. Tema para una conversa de laaaarga duración. Un adelanto: hay amores que marcan...un gran saludo!!

Eduardo | 18 agosto, 2007 15:48

Ernesto, Ernesto, no puedo decirte si estoy de acuerdo o no contigo, porque no tengo una base para afirmarlo. Las tonterías (así las considero) que he tenido en mi vida, me marcaron y me enseñaron como no, pero creo que tengo aún mucho tiempo para amor y descubrir esas "cuestión" de la que todo el mundo habla y anhela tener.

Pero oye, escuchando y leyendo también se aprende, y más cuando es la experiencia la que escribe ¡jejeje!

Saludos Ernesto!

3rn3st0 | 19 agosto, 2007 11:00

Para no estarme repitiendo en éste comentario, quiero darles la bienvenida a este rincón virtual a Blueberrie, Mallén y LeeJ. Las tres pueden regresar cuando lo deseen, aquí las puertas siempre están abiertas. :-)

Blueberrie: Gracias por tus saludos, ¿pragmática porqué? No se, pero el pragmatismo no es compatible con sentimiento alguno, en fin, es una visión de las cosas :-)

Mallén: No puedo decir lo contrario, el amor es algo bien particular, la individualidad o compartición que pudiéramos darle en algún momento es otro asunto. Lee el post al que hago referencia en mi comentario para el Loco más arriba.

Hay algo bien interesante que mencionas en tu comentario, "Calidad de hombres", creo no ser sexista si digo que ese es un pensamiento muy femenino, una mujer no sólo observa el físico - sin comentarios -, también - y eso es vital - observa como bien dijiste, la calidad de cada característica ideal para ella en ese hombre motivo de su amor. En todo caso no voy a expandirme, ese es un tema bien interesante y sería bien rico poder extenderlo en alguna oportunidad :-)

LeeJ: Ya el fin de semana prácticamente terminó. Seguiré pasando por allá y así saber que ha ocurrió :-)

Evan: Por supuesto, bien caliente, cargado y con azúcar, como el que me estoy tomando mientras escribo en éste momento :-)

Oswaldo: Por supuesto que hay amores que marcan, yo diría que todos Oswaldo, tal vez algunos abran surcos del tamaño de un canal de navegación, algunos otros sólo dejan algún pequeño rasguño del que ni siquiera recordaremos su origen, pero lo cierto es que todos marcan :-)

Eduardo: Mi estimado, voy a regalarle un poquito más de mi propia experiencia. Es cierto que aún no has vivenciado lo que he tocado en éste post. Chévere, eso no es malo, a cada quien su cada cual cuando así le toque. Lo que si quiero que hagas, y de seguro te servirá, es vivir cada amor como si fuera el último, no importa si te caes - y eso va a suceder -, sólo conserva lo bueno, lo malo no vale la pena. Disfruta de cada mujer que llegue a tu vida y acepta lo mucho o poco que te de con pasión. Ella(s) te dejarán a cambio, bellos momentos y recuerdos maravillosos.

Khabiria | 19 agosto, 2007 17:35

No sé por qué pero yo me indentifiqué con cada línea...como me gustaría a mi escuchar una "descarga" de esas tomándome un café...al leerte reivindico más mi femeneidad...gracias!
Un abrazo inmenso
:)

resonANSIAS MAGneticas | 12 septiembre, 2007 15:54

Peero que regalote nos has hecho Erneto. gracias en lo que a mi respecta. jajajaja. muack.

Y sabias las palabra que recitaba el abuelo. me dio risa leer el final, eso de que no nos dejamos querer. jajajaja tiene razon.

Te abrazo

Alegna Russo | 26 septiembre, 2007 02:45

Me encanto Ernesto te felicito esta historia aunque simple es muy compleja (o por lo menos asi lo veo yo, digo por lo del dilema de las mujeres) a por cierto la imagen de tu autoria que es? en mi opinion es un escote pero supongo que cada quien ve en ella lo que quiera...

3rn3st0 | 27 septiembre, 2007 11:41

Alegna: Primero que nada, bienvenida, me alegra que hayas pasado por acá. Las puertas siempre están abiertas, así que adelante cuando lo desees. Sobre la imagen, es más bien un pubis, un pubis metalizado aunque de vivos colores cárnicos.

César R. Lino A. | 26 octubre, 2007 13:03

Todas las mujeres tienen algo especial y es por ello que cuando descubrimos esa cosa especial nos volvemos locos por ellas y solo queremos amarlas. Chauuuuuuuuu

gioconda camejo | 16 junio, 2008 18:53

oh esta bueno no quedan hoy en dia hombres como tu besos

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