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Un gran texto sin sentido (2)

Creo que el matrimonio gay debería ser entre un hombre y una mujer.

Arnold Schwarzenegger

No siempre obtenemos lo que queremos y menos aún, queremos lo que obtenemos. Es ley de vida. Si no es así, es mi manera de pensar. Hay quienes me dirán que soy negativo, que nada me parece bien, que todo se me hace negativo… Esos, esos no me conocen, mi gente sabe que siempre tomo las cosas lo más positivamente posible.

¿Me deprimo?...

Seeeh, de vez en cuando, pero es sobre todo cuando el dinero ya no me alcanza ni para comprar cigarrillos.

De resto, quienes me ven en el día a día, saben que no me cortan cuchillos sin filo y, menos aún, palabras malintencionadas. No vivo del que dirán y me importa poco lo que se pueda pensar o decir de mi (cuando es malo).
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Vivir, es vivir

Así es —suspiró el coronel—. La vida es la cosa mejor que se ha inventado.

Aureliano Buendía

Siempre es difícil jugar al póker, siempre hay gente que tiene mas suerte o que juega mejor que tu…

Siempre es difícil jugar al Monopolio, siempre hay gente a quien los dados le hacen llegar a la riqueza.

Siempre es difícil jugar al dominó, siempre las piedras pueden beneficiar a tu contrario.

Siempre es difícil jugar a la vida, siempre estas tú, en contra de ti mismo, en contra de lo que deseas o de lo que crees.

Es el juego más difícil, porque nunca hay un ganador. ¿El dinero es tu objetivo? Si no lo tienes, perdiste… ¿Las mujeres son lo mejor? No digo lo contrario, pero esa no es la vida… ¿Eres el mejor el algo? Se feliz, porque en lo demás eres un menos que nada. ¿Tu casa es más grande y más lujosa que la mía? Yo lo que necesito es dormir. ¿Tus hijos son lo mejor en deportes y en matemáticas? Que triste, porque mis hijos no tienen que demostrarme nada.

La vida es eso, solo vivir, lo demás es adorno.
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Aniversario infernal

El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.

Mark Twain

Hoy se están cumpliendo tres años desde que decidiera abrir esta página. Han sido tres años de aprendizaje de vida, de instruirme en nuevas y asombrosas herramientas de desarrollo (soy programador), de leer, leer muchísimo, sobre todo el año pasado. Han sido tres años de lecciones emocionantes en lo personal, lo laboral, lo profesional. Viví intensamente cada uno de los días que han pasado desde ese cuatro de marzo del dos mil seis, he amado, me han amado, me he sentido triste y he sido feliz. Hice infinidad de cosas, fui asesor comunitario es alrededor de 60 poblados rurales en mi querida Portuguesa, trabajé junto a cientos de personas de los rincones más alejados de mi tierra para hacerles llegar oportunidades de desarrollo y crecimiento comunitario. Conocí gente especial (¿quién no lo es?), gente de esas que se levantan a las cuatro de la mañana para iniciar el ordeño, gente que es capaz de arriesgar su vida en una espesa selva del piedemonte andino para llevar una ayuda a una mujer con discapacidad. Eso ocurrió en mi mundo real, pero en este mundo, el mundo virtual, conocí gente que escribe. Gente que escribe con una mordacidad y morbo alucinantes sobre política y poesía; gente que decanta su pasión periodística sin ataduras y a veces contradiciéndose; gente que pese a parecer sólo un chiste vulgar son de una profundidad interior que va más allá de lo que nadie pudiera creer; gente que logra meternos en sus historias de la cotidianidad dibujando siempre sonrisas con sus letras; gente que regresó de un exilio virtual para regalarnos nuevamente sus reflexiones (se te extrañó muchísimo); gente que escribe con la pasión de quien es capaz de darlo todo por sus convicciones y creencias; gente de mundos lejanos en lo físico pero muy cercanos en lo humano; gente que suelta sus otros yos y los muestra al mundo para no podamos dejar de reír; gente de los más disimiles orígenes, géneros y filosofías. Gente, como dije antes: maravillosa.

Conocerles y más aún, saber que esta ventana virtual a mi mente les ha permitido conocerme y hacerme partícipe – por lo menos – de sus momentos de ocio me llena de satisfacción. Se que muchos me leen. Más de los que pude imaginar cuando empecé a escribir esta bitácora, hay quienes están prácticamente desde los primeros días. Para ustedes, para quienes vienen de vez en cuando, para los que sólo estuvieron una vez y para aquellos que aún no entran va esta celebración, una celebración que no tendrá cohetes, torta o música, esta será una celebración silenciosa donde sólo mis letras se dejarán escuchar porque mi regalo para ustedes y para mi mismo es la historia que a continuación leerán. Espero les guste… Casi lo olvido: ¡Feliz aniversario mi querido blog, esta vez no me olvidé de ti! :-)