Así terminó todo

Lo que leerás no es más que una de esas historias que todos y todas tenemos, el final de un amor, el término de una etapa y el inicio de un recuerdo que queda dentro de ti y de mi para siempre.

Todo ocurrió a principios de éste año, luego de regresar de un viaje cuyo término significó el final de una de las relaciones más hermosas, apasionadas y dichosas de mi vida.

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Me senté frente a ella, hacía aproximadamente un mes que no la veía, pero la conversación que tendríamos tendría un final ya previsto por ambos. Ella por ser quien deseaba terminar todo, y yo con la idea de enfrentar nuevamente esta situación.

Nos miramos a los ojos e iniciamos una discusión sin sentido y muy alejada de aquello que nos había reunido. Así estuvimos un rato charlando de cosas insulsas y sin sentido, por lo menos para mí. La amaba y sabía que en un rato más ella finalizaría nuestra relación para siempre.

Cuando no pude soportarlo más presioné un poco haciéndole ver que yo sabía de que trataba todo (eso ambos lo sabíamos), pero que aún así pretendía salvarlo todo, yo había regresado después de una ausencia más prolongada de lo normal y tenía previsto quedarme para no irme nuevamente.

Ella bajó la mirada y supe que no había vuelta atrás, iba a decirme lo que yo ya sabía. Trató de explicar sus razones, adujo mi lejanía y distanciamiento hacia ella, me dijo que no sabía como dejar de celarme y que eso me hacía sentir mal y ella no deseaba eso para mi, se excusó diciendo que nos habíamos equivocado, que ella me amaba pero que no deseaba seguir sufriendo, en fin, se comportó de manera que yo no me sintiera culpable. Lo peor de todo es que yo nunca sentí culpa, sabía que había fallado, de eso no hay dudas, pero ¡que carajos!, ¿acaso no todos cometemos errores?.

La amaba profundamente y ella sólo evadía la cuestión, traté de suplicar (siempre lo hacemos para nada), ella siguió en esa posición de no hacerme sentir mal - como si el hecho de estar perdiendo a la mujer que amaba no me causara una angustia horrible.

Así estuvimos una o dos horas, ella lloró, estábamos en un sitio público y eso la apenó. Le dije que mejor nos fuéramos. Caminamos en silencio durante un rato. Luego traté de insistir, ella me dijo que no lo hiciera y luego como un comentario cualquiera mencionó que jamás iba a olvidar como hacíamos el amor, que era maravilloso. ¡Como si fuera importante en ese momento!. Me estaba dando una gran patada por el trasero y me hizo pensar que jamás volvería a estar dentro de la mujer más maravillosa que he conocido. Me estaba mandando al mismísimo infierno y me decía que no había habido un mejor amante en su vida. ¡Coño!, que vacío, que tristeza. Quería gritarle, quería tomarla y decirle que no importaba nada, que estaba dispuesto a lo que fuera, que si deseaba un tiempo no había problemas... Sin embargo, sin embargo no hice nada, sólo la acompañé a donde iba, le di un gran abrazo y me fui a casa con una nueva herida en mi corazón, la certeza de haber amado como jamás lo había hecho y la soledad que ahora y siempre sigue a mi lado, siempre en espera de acompañarme.

Así terminó todo entre ella y yo.

Sólo 3 hablaron pajita

Yreal | 04 agosto, 2006 03:43

A veces el amor tiene circunstancias que superan la relación. Y en esos momentos es mejor aceptar el fin antes de que se convierta en algo insoportable.

El dolor pasa como casi todo

Queen of Hearts | 04 agosto, 2006 10:00

Cuando algo nos está afectando, debemos alejarnos, por más que nos guste, amemos o simplemente sintamos comodidad o costumbre.

Si una relación nos está hiriendo a tal grado de llegar al punto de salir corriendo aunque nos duela, es mejor hacerlo. No es fácil estar con alguien a quien amamos con locura, pero que al mismo tiempo nos mata por dentro... así no se puede amar, un corazón muerto no puede amar. Tanto dolor que se va acumulando, a la larga puede cambiar el amor en odio.

Duele mucho... pero hay que elegir.

Queen of Hearts | 14 agosto, 2006 17:28

¿Qué te hiciste Ernesto?, recibí tu chat, pero siempre lo veo tarde. A ver cuando te animas a seguir escribiendo en el blog.

Saluditos desaparecidos.

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