Alcohol y muerte

Se levantó con dificultad. La noche anterior había sido una orgía de alcohol, donde la bebida y el cigarrillo fueron los protagonistas principales de una historia que parecía no terminar. Su cabeza palpitaba como queriendo estallar. Sus manos temblorosas estaban manchadas de un color que evidenciaba el consumo exagerado de tabaco. Su boca estaba seca y sus labios partidos debido a la pérdida de líquidos.

A sus pies algunas botellas y muchas colillas adornaban un piso sucio y descuidado. Sentado así, al borde de la cama, con sus brazos posados a sus costados miro alrededor y apreció la basura en que se había convertido su hasta ahora mal llamada vida.

Volteó por encima del hombro. Dormida aún estaba una mujer. ¿Quién sería?, ¿cómo se llamaba?. – Debo dejar esta mierda – se dijo. Era lo que siempre se repetía así mismo luego de esas noches de borrachera. Sabía que se mentía así mismo, pero era evidente que su mundo se derribaba poco a poco debido a los excesos. Días antes había perdido el trabajo, lo habían despedido debido a las faltas injustificadas motivadas a sus trasnochos.

Revisó algunas de las botellas y encontró una con algo de bebida, empino el codo y se tomó el resto del ardiente líquido. Luego escupió, era desagradable, pero era la única manera de matar rápidamente la resaca, era algo que había aprendido hacía ya tiempo.

Al levantarse perdió el equilibrio y resbaló en algo que parecían restos de comido. Calló aparatosamente rompiendo algunas botellas. Trató de incorporarse, el cristal roto de las botellas le había causado algunas cortadas y sangraba. Sin embargo su cuerpo no respondía, sus manos y brazos no se movían, sus piernas hacían movimientos sin sentido, como las piernas de un bebé.

Sus ojos se abrieron en una mueca de terror. Quiso gritar, pero un sonido gutural fue lo único que salió de su garganta. Intento nuevamente elevar su voz en un pedido de ayuda. Nuevamente ese ruido horrible salido de su garganta fue lo único que se escuchó. Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos, su cerebro o lo poco que funcionaba de él, empezó a darse cuenta de lo que ocurría.

La mujer en la cama continuaba profundamente dormida. El seguía allí tirado en el piso, sangrando y sin poder hacer que su cuerpo le obedeciera. Estaba muriendo, ahora lo sabía, estaba muriendo y no podía hacer nada. Un olor nauseabundo empezó a inundar el aire y se dio cuenta de que había perdido el control de los esfínteres. ¡Ahora estaba cubierto por sus propios excrementos!. No era esa la manera en que deseaba morir. ¡No!, era él un hombre que había logrado muchas cosas, que había alcanzado los puestos más altos. ¿Es que acaso un trago más hace daño?.

Cerró los ojos y trató de visualizar su vida. Alguna vez tuvo una esposa, hijos. ¿Cuántos?, no lo recordaba. Quiso recordar sus rostros, y no pudo, quiso recordar sus nombres y tampoco pudo. Las lagrimas seguían corriendo por sus mejillas, tirado allí entre su propia porquería, su sangre y sus botellas, sus amadas botellas. Siguió pensando, tratando de hilvanar algunas ideas, pero su cabeza era un enredo de luces que iban y venían. Tosió y al hacerlo su estómago se distendió. Sintió venir el vómito. Era así como terminaría todo.

--- o ---

Los vecinos tumbaron la puerta debido a los gritos de una mujer. Estaba sobre sus rodillas, desnuda en una cama sucia, gritaba histéricamente y señalaba a un lado de la cama. En el suelo, rodeado de botellas, sangre, heces y vómito estaba el cadáver de un hombre. Sonreía sus ojos abiertos miraban al vacío.

NOTA: La imagen fue tomada de la página Saludalia.

Sólo 20 hablaron pajita

Anónimo Responder | 25 enero, 2007 15:23

Hola Ernesto... Como siempre tus historias permiten revivir los dramas de la vida... por cierto aun no has terminado el cuento de Carlos y Lilian... estoy esperando el desenlace.... Besitos

Anónimo Responder | 25 enero, 2007 16:58

Y saber que yo he visto familias, vidas y amigos destrozados por el alcoholismo....
La cuentas bien, pero me produce tristeza saber que esto pasa y seguido...

Anónimo Responder | 25 enero, 2007 20:52

Brutal, simplemente. Y así mismito pasa. Yo perdí un tío así, por culpa del alcohol. Por eso aborrezco tanto la bebida.

Anónimo Responder | 25 enero, 2007 22:00

y pensar que muchos podemos caer en ese estado sin darnos cuenta, bien por querer escapar de una realidad o simplemente por pensar que la vida es una sola rumba.
Saludos

resonANSIAS MAGneticas | 26 enero, 2007 00:33

Ernesto, nunca se con que voy a encontrarme cuando vengo a visitarte., apoyando causas justas, celebrando la amistad, y contando historias que efectivamente no son alejadas de la realidad. Sabes que es lo mas preocupante de todo?., que ya no hay limites!, en la juventud actual ya no existe ni de broma el "nada con exceso todo con medida"!, sobre todo en esos aspectos que a corto plazo les empezaran a cobrar cuentas. y que decir de los accidentes!, la mayoria jovenes que creen tener una vida asegurada. en fin. Todo con medida, para excedernos en vida. Un abrazozozozote.

Anónimo Responder | 26 enero, 2007 04:47

RUDO!!
Saludos amigo!

Anónimo Responder | 26 enero, 2007 08:09

Se me puso la carne de gallina!!! ¿Cómo alguien puede hacerse tanto daño a sí mismo? Triste de verdad.

Un abrazo!

Queen of Hearts | 26 enero, 2007 09:31

Leer este post me asustó y entristeció... el año pasado perdí a un tío que quería mucho y que era alcohólico... :(

Saludines.

3rn3st0 | 26 enero, 2007 09:36

Mar: Hola Mar, bienvenida nuevamente. El alcoholismo es parte de la vida diaria. En nuestra sociedad beber "socialmente" es un estereotipo bien arraigado, de ahí que muchos casos de alcoholismo jamás sean vistos como tales. Quise que el relato fuese "duro" para mostrar lo que todos vemos, pero que no admitimos.

Sobre el relato de Carlos y Liliana, en éste post explico el porqué no lo terminé de escribir :-(

Godot: Así es miles de vidas son destruidas todos los días debido al alcohol.

Jorge: Lamento que hayas pasado por esa triste experiencia. Por eso quise ser tan crudo, para que se pudiera ver lo que ocurre.

Chepo: Peor aún Chepo, se cae porque la propia sociedad, los hábitos de socialización nos impulsan a beber. ¿Cuantas veces no has escuchado la frase: Dale compadre, tómate otra?

Resonancias: Hace unos días me ocurrió algo donde el alcohol fue el protagonista, de ahí surge esta historia. Trato de narrarles mis vivencias como historias, es más interesante y además creo que llegan más a ustedes, quienes me leen.

Eso que hablas de la juventud... En Venezuela la primera causa de muerte entre los menores de 30 años son los accidentes de tránsito debido a exceso de velocidad y el consumo de alcohol y eso no lo estoy inventando.

Oswaldo: Esa era la idea, la rudeza de cosas reales, de días a días repetidos en cualquier parte.

Flaca: Podría esgrimir muchas razones para esa pregunta Flaca, pero y, ¿y el daño que le hace a quienes le rodean?. Ese nadie lo toma en cuenta.

3rn3st0 | 26 enero, 2007 09:39

¡Dios, volvió a ocurrir!. Respondo sus comentarios y resulta que alguien comenta en ese momento... Esta vez le toco el turno a Queen.

Queen: Preciosa, al igual que a Jorge, lamento que hayas pasado por esa triste y cruel situación, pero así es el alcohol, la droga más consumida en el planeta, la más aceptada, la que no tiene contrarios.

Anónimo Responder | 26 enero, 2007 11:47

Más allá del tipo de muerte, siempre me gusta imaginar qué se piensa cuando uno tiene un pie de cada lado.

Saludos, y gracias por el escalofrío mientras leía! =)

Shekinah | 26 enero, 2007 12:11

Duro... crudo... pero en fin una realidad que puede estar tan cerca de nosotros que ni nos damos cuenta!!

Es tan dificil querernos a nosotros mismos?? No puede ser!!!

Saludos... excelso caballero!!!

3rn3st0 | 26 enero, 2007 14:21

Meru: Gracias a tí por esta visita. Demás está decirte que eres bienvenida cuando lo desees.

Esa parte de la psiquis, lo que mencionas que podría estar pensando la gente justo antes de... También me atrae me parece interesante y por demás divertido abstraerme en esos posibles pensamientos, sensaciones, ideas.

Shekinah: El alcohólico, al igual que cualquier adicto pierde la noción de su propia realidad y de su entorno, deja de interesarle todo inclusive él mismo. De ahí la miseria a la que es capáz de llevar el alcohol y las drogas.

Saludos para tí también hermosa damita. :-)

Bexza | 26 enero, 2007 14:29

Si quienes caen en esto te leyeran? si quienes estan asi reflexionaran?... Es muy dificil superar estas situaciones y dejan heridas tan profundas q es casi imposible borrar...

Eduardo | 26 enero, 2007 22:17

Caramba, que crudo, no sé si cruel.

Siempre he pensado que la bebida en sí no es el problema. Creo que va más allá, algo más social, personal, profundo... tan profundo como la vida (y muerte) del alcohólico protagonista. Lástima...

De nuevo, muy crudo, mucho. Me gustó por eso ;)

Saludos!

3rn3st0 | 27 enero, 2007 03:30

Bexza: Cuando tu cerebro está tan imbuido de alcohol u otra droga, ¿cómo leer?, ¿cómo reflexionar?. Esas heridas quedan sobretodo en aquellos más cercanos al enfermo.

Eduardo: ¿Cruel?, si, creo que ese es el término adecuado. Cruel, el alcohólico es cruel con quienes le rodean le ha dejado de interesar el mundo, le han dejado de interesar sus seres ¿queridos?, le ha dejado de interesar él mismo.

Estoy de acuerdo contigo, va más allá de la propia bebida y uno de los paradigmas más resaltantes en esa sarta de "orígenes" del problema estriba en en la aceptación natural de que quien bebe más es más hombre, más mujer.

Anónimo Responder | 27 enero, 2007 09:09

Hola pasando a conocer, un relato crudo, real y lamentablemente cotidiano y de pocos finales felices.
felicitaciones muy bueno
un beso

Coctel de hormonas | 27 enero, 2007 22:18

Así que tu eres Ernesto, la otra vez dejaste un comentario en mi blog, (gracias) pero no dejaste tu direción?.. en fin, tus historias me parecen interesantes y para ser un un programador tienes buena redacción... creéme no todos los ingenieros que conozco poseen esa habilidad. Seguiré visitándote!

3rn3st0 | 29 enero, 2007 09:37

Laura: ¡Hola Laura!, cómo has estado, dichosos los ojos que ahora te leen acá en esta casita virtual. Gracias por tus felicitaciones, espero "verte" más seguido por acá, me tenías abandonado.

Coctel: Hola, bienvenida, si, Yo soy Ernesto ;-), estuve por allá en tu blog hace algunos días (y debo admitir que no he regresado), debo agregarte en mi bloglines para no perderme, son muchos los blogs que leo todos los días (o por lo menos visito) y el tuyo debe ser incluido en ese diario recorrido virtual. Regresa cuando lo desees, siempre estarán abiertas las puertas de esta humilde morada :-)

3rn3st0 | 29 enero, 2007 12:39

Laura: Mis disculpas, cuando te dije que estaba encantado de verte nuevamente no me había fijado en que estas entrando por primera vez al blog. Debí darte la bienvenida e invitarse a pasar cuando lo desees. En todo caso ahora lo hago.

Todo lo anterior no significa que no me haya sido "dichoso de leerte", en todo caso lo fui por primera vez.

Espero verte por acá pronto. :-)

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