| ¡Dale que no viene carro!

Humeante café

La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.

Alejandro Dumas

Volvió a mirar el reloj nervioso, frente a él, una taza de humeante y negro café dejaba escapar su aroma perfumando la estancia. Un dedo empezó a hacer círculos sobre el borde de la taza. Aspiró profundamente dejándose llevar por la fragancia de la oscura infusión. Sonrió contento, en cualquier momento ella entraría por la gran puerta de cristal frente a él. Ese momento era siempre de gran alegría, ella siempre miraba a todas partes para, al final, cruzar sus miradas. Luego se acercaría adornada por aquellos extraños abalorios de mil formas, sus bufandas de los más disímiles colores y texturas y por las joyas más hermosas que él hubiera visto: sus grandes y hermosos ojos verdes.
| Sólo 12 hablaron pajita

Si hubieses sido...

  • Si hubieses sido una guitarra, yo sería el guitarrista que rasgaría con pasión cada una de tus seis cuerdas. Si hubieses sido una guitarra, mis manos podrían sacar de ti los las notas más encantadoras, los acordes más delicados y las canciones más hermosas que expresarían mi amor por ti.
  • Si hubieses sido una una flor yo sería una pequeña abeja y volaría rauda día tras día sólo para ver tus pétalos húmedos de rocío, para cubrirme con tu polen y danzar para ti bailes de alegría desde el aire. Si hubieses sido una flor, serías una de mil colores y yo sería la abejita más afortunada porque de ti produciría la miel más dulce, la miel del amor.
| Sólo 4 hablaron pajita

La carta que no leerás

Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.

Elie Wiesel

Posiblemente nunca leas esto, y digo posiblemente porque veo muy lejano el día en que vuelvas a leerme. Dejaste de hacerlo hace ya mucho y ni siquiera porque te lo he pedido has regresado. Te he escrito cartas, poemas, alguno que otro párrafo cortito y cientos, miles de mensajes de texto. Estos últimos los respondes cuando se tratan de banalidades, pero si te hablo de amor, la mayoría de las veces quedas callada. No sabes cuanto me duele tanta indiferencia, tu dices que no, que no es así, que es sólo que no te sale. Yo trato de entender, pero igual duele, igual queda el vacío.
| Sólo 2 hablaron pajita

No eres perfecto

Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos.

Hermann Hesse

No eres perfecto y eso está bien. No pretendas serlo, en la búsqueda de la perfección abandonarás a gente valiosa, perderás momentos importantes, dejarás de ir a sitios hermosos. No eres perfecto y eso está bien. ¿Imaginas si un árbol tuviera sus ramas ordenadas, simétricas, con una sola forma? ¿Imaginas si una flor tuviera pétalos del mismo tamaño? Sería muy aburrido, en los detalles que rompen la perfección en las pequeñas fallas que frustran la simetría, en esas pequeños yerros se haya la propia perfección. Disfruta de ti mismo, disfruta al saber que no eres perfecto, de lo contrario siempre estarás frustrado, si no te aceptas a ti mismo no podrás vivir en la alegría, no podrás ser quien eres porque estarás siempre en una búsqueda que no tiene fin.
| 1 solito

El día de mi muerte

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

Jorge Luis Borges

El día que muera será un día de celebración. En serio, no me mires así. Se que van a celebrar. Espera y te explico. Quita esa cara de regaño. ¿Aún no me conoces bien? No debería extrañarte lo que digo y menos aún causarte molestia. ¿Qué cómo puedo decir esto? Sencillo, ese día será de celebración por muchas razones. No puedo quejarme de lo que he hecho, de lo que he logrado y menos aún de lo que he dejado de hacer o de aquello que no he alcanzado.
| Sólo 3 hablaron pajita

Credo para una mujer

El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.

William Shakespeare

Creo en tu nívea piel, genuina representación de la blancura de tu alma y la luz que de ti emana.
Creo en tu sonrisa variopinta, la pícara, la alegre, la de carcajadas, la tierna, la que sirve de pincel para pintar la mía.
Creo en tu voz, transporte de tus palabras e ideas, de tus idas y venidas. Trino de dulce tono para mis oídos enamorados.
Creo en tu poder como mujer y en lo real de tus verdades y contradicciones, todas ellas parte de tu ser femenino.
Creo en tu inocencia, siempre presente aunque trates de ocultarla o esconderla, es, según yo, de tus dones más hermosos.
Creo en el fragor y la pasión de tus amores, los familiares, los de amistad y este que me obsequias con cada gesto y cada acción.
Creo en lo que me enseñas siempre, creo en ti como maestra de vida.
Creo en nuestra sincera amistad, esa que va más allá del amor mujer / hombre, esa que rompe con el absurdo paradigma de que dos amantes no pueden ser amigos.
Creo en tu prodigiosa inteligencia, esa que me atrae como la luz del conocimiento a un insecto sediento de saber.
Creo en tus abrazos como símbolo inequívoco de que el amor, la ternura, la pasión, la alegría y muchas otras emociones pueden expresarse en ese sólo gesto.
Creo en la dulzura de tus besos y el aroma de tu aliento. A través de ambos supe que eres fruta tropical.
Creo en tu buen humor y en tus bromas inteligentes, esas que siempre me hacen caer y reír a un tiempo.
Creo en tus ojos verdes, grandes luminosos, expresivos, esos que me atrajeron a ti desde que viera aquella foto hace años.
Creo en que la curva que dibujan tus nalgas es una hipérbole a la belleza física.
Creo en el ganchito que sostiene tu cabello, ese ganchito omnipresente y que es parte de ti.
Creo en tus piernas hermosas como pilares toscanos, firmes, hermosas, rotundas.
Creo en tus idiomas, los que te confieren la maravillosa cualidad de ser universal.
Creo en tus pechos, si hay un sinónimo físico de perfección, éste se haya representado en ellos.
Creo en tus payasadas, parte divertida de una mujer que ve la vida con matices de mil colores.
Creo en el sabor de tu sexo, ese que alimenta mi lujuria y mis deseos carnales por ti.
Creo en tus tejidos, los que te adornan en tu diario trajín, los que salen de tus manos con cada movimiento de la aguja.
Creo en tus lágrimas, esas que se dejan caer a veces, porque eres toda pasión, toda sentimiento, toda amor.
Creo en tu ternura cuando duermes sobre mi, cuando te acurrucas buscando mi calor, cuando un "tí" salido de tu boca se deja escuchar.
Creo en las dos cosas que motivan ahora mi vida: Cuidarte y hacerte feliz.
Creo en la amante ilimitada, lujuriosa, "asumida", esa que habita en ti y que se hace presente cuando hacemos el amor.
Creo en tus sueños, en tus metas, en tus planes, en tu futuro y en que puedo colaborar en su construcción.
Creo nuestras conversaciones sin fin, en las miles de palabras que nos decimos todos los días.
Creo en los olores de tu cuerpo, en los miles de aromas diferentes que emanan de ti y que me mantienen enamorado.
Creo en que el amor que siento por ti es el más hermoso y profundo amor que ninguna mujer haya producido en mi y que por este amor soy dichoso y tengo el poder de hacer dichosa a la mujer que lo ha producido: TÚ.

PD: Recuérdenme que debo terminar de actualizar la plantilla del blog, es que me da una ladilla increíble.
| Sólo 2 hablaron pajita

Tres preguntas, tres respuestas

Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena.

Robert Burton

Hoy, apenas me levanté, lo primero que me vino a la mente fue un recuerdo tuyo: Tu rostro frente a mí, la última vez que nos vimos. Llegaste caminando con ese paso tuyo, lento, altivo, elegante. Sonreías de esa manera en que sólo tú lo haces. Caminé hacia ti y nos abrazamos. Fue, ese abrazo, un largo y placentero momento donde pudimos sentir la necesidad del otro por tomar todo el amor y el deseo acumulados luego de más de una semana sin vernos. Vuelvo a pensar en esa imagen mientras te escribo y me reconforta.
| Sólo 6 hablaron pajita

Un extraño día de la tierra

La tierra no es herencia de nuestros padres sino préstamo de nuestros hijos.

Anónimo

En los siguientes párrafos se narrará, como parte de la celebración del día de la tierra, las incidencias ocurridas durante la filmación del documental que, para National Geographic Channel, tuve a bien dirigir, escribir y filmar en la ciudad de Maracay, estado Aragua, Venezuela entre los días veintiuno de febrero y veintidós de abril del año 2010 y el cual será estrenado mundialmente un día de estos. En esa aventura, me acompañó un joven camarógrafo, de cuyo nombre prefiero no hacer memoria. Era un tipo con un diente partido y más terco que una mula.

El documental aún no tiene nombre, pero se están barajando dos opciones: Los tres monstruos perdidos o Historia absurda escrita por un carajo sin oficio. Los ejecutivos de NatGeo aún no se deciden. Sea como sea, espero que lo que lean a continuación, sea del agrado de todos y que al momento de estrenarse el documental, me escriban para saber sus opiniones. Ya sin más preámbulos mi aporte para el día de la tierra.
| Sólo 3 hablaron pajita

Carta de amor para mi bella

En un beso, sabrás todo lo que he callado.

Pablo Neruda

Se que leerás esto otra vez, se que sonreirás y tus mejillas se tornarán carmesí con algunas de las cosas que aquí se plasmarán, también se que en cada letra, en cada palabra y en cada oración que ahora plasmo te verás retratada y se, por último que tu amor por mi crecerá un poco más. Este texto es tuyo mi amor...

Otra vez estoy frente a este teclado escribiéndote. Anoche tuvimos una conversación larga, casi seis horas hablamos. Aún me parece poco. Todo el tiempo que paso contigo me parece insuficiente y nuestra mutua ausencia es inconmensurablemente larga, el tiempo, en este caso, se disloca y los minutos junto a ti pasan a ser milésimas de segundo, mientras que la lejanía, la falta de ti se torna en un tiempo de hastío, de desespero, de no poder soportar y tener que hacerlo. Te extraño y te necesito.
| Sólo 4 hablaron pajita

Enamorado de ti

Uno debería estar siempre enamorado; esa es la razon por la que no deberíamos casarnos nunca.

Oscar Wilde

Luego de escribir lo que a continuación vas a leer, me di cuenta de que hoy es día de los enamorados. Cursi y burdo cliché que permite sacarle dinero a quienes nos ahogamos en sentimientos de incongruencia mental, arritmias cardíacas, pensamientos tontos y por supuesto sonrisas sin sentido.

Sin embargo, no veo una razón verdaderamente válida para dejar de escribir, o mejor, para dejar de publicar lo que deseo que leas.