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La desagradable historia de Amalia Contreras - 4ta parte
Me baño en la quieta luz de una gota y recuerdo cómo llegué a ser.
Pia Tafdrup
El agua caliente caía sobre mi cuerpo y el vapor llenaba la habitación mientras me bañaba. Después de un buen rato, más por disfrute que por higiene propiamente dicha, terminé mi ducha y salí. Me acerqué al espejo que se hallaba adosado a la pared sobre el lavamanos. Saqué de mi estuche de viaje mi vieja navaja, regalo de mi abuelo, la crema de afeitar y empecé el rito del rasurado. Me hallaba concentrado en esos menesteres cuando el sonido de mi teléfono móvil me asustó haciendo que la afilada navaja deslizara sobre mi piel provocando que un pequeño hilo de sangre se marcara alarmante en mi cuello. No era algo grave, pero lo blanco de la espuma de afeitar y de la decoración de la sala de baño hacían que el carmesí de la sangre destacara sobre todo el ambiente.
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La desagradable historia de Amalia Contreras - 3ra parte
...piensa; como una hoja de un árbol...
Inger Christensen
Al regresar de la luna de miel, quince días después de su matrimonio Amalia pidió el divorcio, se lo comunicó a su familia y les pidió además que lo aceptaran, que nada tenía que ver con Antonio, les explicó de mil maneras que aquel hombre maravilloso no tenía la culpa de aquella decisión. Les pidió, además, que no hicieran preguntas. Aquel asunto era sólo de su particular interés y no quería dar explicaciones a nadie.
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La desagradable historia de Amalia Contreras - 2da parte
¿Quién puede bajar los ojos como una mujer? ¿Y quién sabe alzarlos como ella?
Soren Kierkegaard
Un cielo limpio, azul sin nubes y de un sol brillante, así era el día en que Amalia se casó con Antonio. Fue, además el día más feliz de su vida. La decoración de la iglesia y del salón de recepciones fue la envidia de muchas novias durante muchos años. El vestido de novia era toda una obra de arte de la costura. Las mejores telas traídas de Europa y la contratación del modisto más encumbrado de la nación habían logrado hacer de ese vestido todo un icono de lo que debía ser una novia. Lo cierto es que no se escatimaron los gastos, había bebida y comida para todos los gustos y en cantidades que ofenderían a cualquiera que no supiera que todo aquello no era opulencia sino una orgásmica demostración del amor más puro y la pasión mejor guardada… Sin embargo, no daré detalles de la boda porque no son importantes respecto de la historia que les estoy narrando. Voy a encaminarme hacia lo que realmente nos interesa.
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La desagradable historia de Amalia Contreras - 1ra parte
Soy buena, mala y aquello que no olvidarás nunca.
Tove Ditlevsen
Amalia Contreras era una mujer hermosa, una cabellera negra como el azabache adornaba su espalda cayendo como una cascada de aguas negrísimas sobre su espalda. Su rostro parecía porcelana nacarada y sus ojos iluminaban ese marco, los labios carnosos eran un manjar digno de ser catado. Unos senos espléndidos, retaban erguidos y orgullosos sobre su pecho la ley de gravedad. El talle de Amalia era delicado con una cintura de avispa y unas caderas generosas que invitaban a la delectación visual. Era Amalia una hembra con todas las de la ley. Los hombres no podían dejar de voltear cuando ella pasaba. Su caminar de felina le daba el toque mágico que sólo los seres más hermosos poseen.
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Carta para tí - 1
Hacía tiempo que no te escribía. No tenías que recordármelo, lo se porque dejé de escribir por propia decisión. No es que dejara de quererte, en lo absoluto, es que no me provocaba escribir. Igual jamás recibo respuesta. A veces siento que estoy sólo, que esto ocurre en uno sólo de los dos lados de la avenida.No me juzgues mal, porque en todo caso no estoy haciéndote reproches. Nada más lejos de mis intenciones que venir a estas alturas del partido a recriminar tu distanciamiento, tu lejanía cada vez más palpable, pero me pediste que escribiera y así lo hago, aclarándote además que no te escribo porque me sienta presionado u obligado a hacerlo, lo hago porque lo pides y porque ya veía venir esa necesidad siempre creciente de decirte todo lo que siento, pienso y percibo respecto a nosotros.
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El hombre buenhogar
En una entrevista concedida en exclusiva para este blog, tuve el placer de entrevistar a la Dra. Yossie Soi Vishi Ta, hembrista acérrima, especialista en relaciones de pareja y teórica - palabra muy en boga últimamente en Venezuela - del comportamiento masculino moderno. Autora de más de veinte libros sobre la sexualidad humana, las relaciones hombre - mujer, hombre - hombre y mujer - mujer. Sus tratados, ensayos y artículos han sido publicados en cientos de revistas y diarios en todo el mundo. Sus obras han sido traducidas incluso al maracucho y el espanglish.
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La felicidad es una decisión
Ernesto hablaba y no parecía el mismo. Sus ojos brillaban y su voz tenía otro tono, el tono de alguien que no sólo sabía lo que estaba diciendo, sino que estaba plenamente convencido de la certeza de sus palabras. Escuché de el este corto monólogo que ahora con su permiso publico en su propia página.Como te digo amigo, la felicidad es una decisión. En serio. Es como cuando quieres ir de viaje y decides ir a tal o cual ciudad. Es como decidir que carro comprar. Es como cuando eliges la pintura con la cual decorarás tu casa. Eso es la felicidad, una simple decisión, la felicidad no tiene que ver con situaciones, con la suerte ni con nadie que no seas tu mismo. Decidirte a ser feliz es sencillo, sólo hazlo.
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Superbia
El niño - de unos doce o trece años - cerró los ojos, apretándolos con tal fuerza que sintió dolor en las órbitas, sus manos eran dos pimientos rojos agarrotados por la fuerza conque las comprimía la una contra la otra, los dedos entrelazados. Sus dientes empezaron a rechinar y de la comisura de sus labios empezó a correr un delgado hilo de sangre, éste bajaba por su barbilla, goteando sobre su pecho. En un momento determinado, de escuchó un crujido sordo: uno de sus dientes había estallado debido a la presión que hacía mientras cerraba las mandíbulas. Su respiración era rápida, furiosa y gruesos goterones de sudor corrían por sus sienes y frente en tales cantidades que parecía que le hubieran bañado de pies a cabeza. El dolor que sentía en su espalda, en sus costillas y en sus piernas era horrible, pero ni un sonido escapaba de su boca y menos aún, ninguna lágrima era derramada por sus ojos.
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De amor y deseo
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama
Miguel de Cervantes Saavedra
¿Cómo no amarte, cómo no dejar que mi corazón se retuerza en delirios por ti? ¿Cómo evitar que mi pulso se altere cuando te acercas, cómo detener todo el huracán de pasión que desatas dentro de mí? ¿Qué parezco no escucharte, qué no te presto atención? No puedo, no puedo hacerlo, tu revuelves mi interior, sólo la pasión, el amor desenfrenado, el deseo incontenible, las ansias, las ganas, la ternura, el cariño... ¿Te fijas?, me pones loco, empiezo a desvariar, no coordino mis ideas.¿Pero es que acaso soy dueño de lo que siento? ¿Soy poseedor del poder para decidir sobre lo que mi alma anhela? ¿Puedo acaso controlar la turbación que causas en cada una de mis moléculas siempre que te percibo sin importar la distancia?
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