Honduras, estoy contigo
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema. Woody Allen
Las dictaduras de derecha en Latinoamérica fueron, durante el siglo pasado, pan nuestro de cada día. Desde las regiones más australes hasta la frontera del "Gendarme de la Democracia", todas nuestras naciones vivieron las amargas y terribles experiencias de gobiernos fascistas empeñados en someter a sus propias gentes bajo los designios de gorilas calados de soles y estrellas. Hasta la madrugada del domingo sólo un pueblo (en la América actual) vivía bajo la opresión de quienes se han perpetuado bajo excusas y circunloquios que no tienen sentido en un mundo donde prela ante quienes ejercen el poder, la opinión y decisión de millones de ciudadanos en todas las naciones del orbe. Hoy, tristemente, Honduras se ha hecho compañera de tribulaciones ante un burdo golpe de estado perpetrado por quienes dicen defender su constitución y sus leyes. Nuevamente tenemos que ser testigos de la barbarie del ser humano en la búsqueda del poder sin que para ello se tomen en cuenta necesidades comunes a los ciudadanos que son fuerza vital de cualquier nación.



