Compañeros y Compatriotas
Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río. Nikita Jruschov
No recuerdo exactamente donde ni cuando, se que era yo un carajito que aún no entendía nada de política, de politiquería y menos aún de toda la basura que rodeaba (y rodea) a los dirigentes políticos venezolanos.Sin embargo puedo mencionar algunas cosas que vienen a mi memoria en forma de conversaciones. Charlas que se daban entre adultos en la casa de mi abuela o en el apartamento de mi madre. Se hablaba de un barco, el Sierra Nevada, el cual fue adquirido con un sobreprecio según decía una investigación periodística de la época. Lo cierto es que el barco jamás salió de puerto venezolano. El entonces presidente jamás fue enjuiciado y todo quedó para una campaña electoral 10 años después donde el antiguo acusado volvió a ser presidente. Averigüen quien es el personaje.
Luego vino el viernes negro, apenas pocos años después de que tuviera yo la oportunidad de ver la mejor película jamás filmada hasta la época: La guerra de las galaxias. Que recuerdos esos de mi niñez cargada de juguetes Fisher Price, Tonka, Atari y que se yo que otras porquerías alienantes del imperio mismo. El estado venezolano había gastado todo el dinero del mundo en sólo 10 años y el país se hallaba al borde de la banca rota. Un estado despilfarrador que nunca invirtió en proyectos sustentables en el tiempo, que jamás pensó en desarrollar una industria nacional orientada a la manufactura, donde la monoproducción era lo único que movía la economía (ojo no estoy hablando de la actualidad, estoy hablando de hace casi 40 años, no me metan preso porque no estoy mintiendo, sólo hago historia). Recuerdo por ejemplo, los módulos integrales, centros donde habían mercados de alimentos a precios populares, atención médica gratuita, inclusive se hizo una campaña de alfabetización a nivel nacional: ACUDE, ¿recuerdan?
A principios de los ochenta, en pleno apogeo del gobierno del difunto LHC, se sucede la primera crisis bancaria moderna del país. El Banco Nacional de Descuento (BND) el banco privado más importante para ese momento. Sus dueños, José Joaquín y José Joaquín (padre e hijo) ya habían demostrado desde los 60s sus habilidosos manejos de los ahorros de sus miles de clientes. Créditos sin respaldos, créditos para los directivos del propio banco y otras menudencias, dignas de un niño travieso, acabaron con el banco y cientos de miles se quedaron sin sus ahorros. A veces me parece que eso jamás hubiera ocurrido en una nación sin mácula alguna de corrupción en la actualidad como es la Venezuela revolucionaria.
Luego de la primera gran devaluación de nuestra moneda en los últimos cincuenta años vino otro gran acontecimiento. El estado venezolano compró algunos vehículos rústicos cuyo costo fue cargado contra una partida presupuestaria denominada “secreta” (no estoy seguro de que aparezca en el Plan Único de Cuentas utilizado por el estado venezolano para la contabilidad presupuestaria). Estalló otro escándalo, el Ministro de Relaciones Interiores (en el caso anterior había sido el titular de la misma cartera ministerial) de apellido Ciliberto dio el ejecútese para la adquisición de 20 vehículos que jamás aparecieron (se dice que los entregaron al partido de gobierno). Había una señorona metida en el asunto junto al ministro, recuerdo que se llamaba como la amiga de los siete enanitos del bosque. No digo más.
Vinieron casos como el del periodista William Ojeda – suspiro – quien terminó con su humanidad tras las rejas por hablar mal de nuestro excelso sistema judicial. Aunque no lo crean, esa era la época de la libertad de expresión absoluta. ¿Recuerdan aquel famoso “A mi tu no me jodes? No como ahora (guiño).
Así vinieron casos y más casos de corrupción, la segunda crisis bancaria, el caracazo, el golpe de estado del 4 de febrero, el del 27 de noviembre… Eran buenos tiempos. De 4,50 bolívares que costaba un dólar en el año 1964 pasamos a pagar 981 bolívares por dólar en el año 2002. Hay que acotar que entre 1964 y 1983 (19 años), el dólar varió de 4,50 a 4,30 bolívares por dólar. Luego entre 1983 y 2002… Bueno ya ustedes entienden.
Podría seguir, seguir y seguir como el libro aquel de la historia sin fin, pero es que todo este maremágnum de recuerdos sobre corrupción tienen dos palabras sólo dos palabras que les identifican unívocamente: Compañero y Compatriota.
Ya va, ya va, no se me atrasen, pero tampoco se me adelanten. Toda la vida (o por lo menos desde que yo tengo uso de razón) este país fue gobernado por adecos, ellos se trataban de “compañeros”, de hecho pueden leer en sus estatutos esta forma de trato. Luego, cuando deciden usar a un barinés para sus planes de dominación mundial, deben cambiar su discurso y hacerlo más cercano al populacho, ese lumpen que no bebe güisqui, que no viaja al norte ni salta el charco, ese conglomerado estúpido que cada cinco años (en aquella época) vota como vacas en el matadero, ese montón de idiotas que necesitan un cambio… Así nace la idea del socialismo del siglo XXI (me disculpan se hay datos errados en este sentido).
¿Qué tienen que ver las dos palabras? Muy sencillo, los adecos se trataban de compañeros, necesitaban un adjetivo que les permitiera identificarse entre ellos y que además se prestara para manipular y usar a quienes si creían en procesos de cambios sociales tricachúos(1). Así pues empezaron los estudiosos de la manipulación a buscar ese adjetivo. Algún cerebro privilegiado encontró la palabra perfecta: Compatriota. Era idónea, pues la mitad de la misma era idéntica a la obsoleta “compañero”, lo cual traía como beneficio que fuese fácilmente reemplazable. Y así pues, la antigua Guanábana se convirtió en la actual Pumarosa. Se verdes por fuera y blancos por dentro, pasamos a rojos por fuera y blancos por dentro.
No valen insultos, ya voy a explicar el porque de la larga introducción. Es también muy sencillo, sino hablaba ese montón de zoquetadas de un pasado oscuro, jamás llegarían hasta aquí y menos aún se darían cuenta de que la luz la cortaron hace mucho y de que jamás la volveremos a ver, porque como decían los compañeros: A mi que no me den, a mi que me pongan donde “haiga”. Además, así puedo hablar mal del gobierno sin meterme en problemas ;-)
(1) Dícese de algo que es cojonudo, vergatario, increíble. Ese es un carro tricachúo. Usado en el estado Zulia, específicamente en la ciudad de Maracaibo.




Sólo 17 hablaron pajita
Personaje 1, CAP
Viernes negro? no lo recuerdo, era un bebé pero Campins, de los Tonka claro que sí... jaja ¿ACUDE? te estamos esperando!
El Banco Latino, como no, el caso de los Jeeps.
Y como siempre, coronando al final ;) me hiciste recordar...
Hola Ernesto.
Tu texto impecable..., somos un país de comiquita, sin memoria histórica -para la mayoría-, y para los que recordamos somos unos vulgares nostálgicos.
Me imagino que no te fue nada fácil redactarlo, son tantos los ejemplos de los absurdos cometidos. En fin, Venezuela es un país, un país para querer...
Todo lo mejor para ti.
Definitivamente para entender un poco el presente, debemos desempolvar hechos que se sucitaron en el pasado. Pero cualquiera diría, es que acaso en esta Venezuela no siguen ocurriendo las atrocidades de la llamada IV Republica??? como por ejemplo la malversacion de fondos en las Gobernaciones de Carabobo y Miranda, casos parecidos ocurrieron con los Alcaldes Barreto e Isturiz, lo que pasó con el super Complejo Agroindustrial Ezequiel Zamora, la compra de Bancos por parte del Estado para satisfacer las necesidades del colectivo...pero son mis ahorros, NADA ES DEL COLECTIVO!!!...
Anteriormente eran dos partidos disputandose las riquezas de nuestras regiones, ahora es un solo partido omnipotente con tantas riquezas que tiene para regalar, comprando cuanto juguete como niño rico en juqueteria. En Venezuela se hizo y se hace con los Dineros Publicos lo que mejor les parezca y les convenga a los grandes lideres, recuerdo ese viernes negro que comentas 3rn3sto, pero es que ahora tenemos un fin de semana negro...Así son las cosas, el tiempo pasa pero las mañas quedan, transmutandose en virus mortales.
vaz: Como siempre, agradecido de tus visitas, por cierto, me encantó tu último ensayo, el que publicaste en tu blog. Excelente :-)
Silmariat: Mi estimado caballero, puede parecer falto de humildad, pero me resultó todo lo contrario redactar este escrito. En realidad, lo único dificultoso, fue encontrar datos reales y no opiniones sesgadas en antiguos artículos periodísticos o en las páginas gobierneras actuales. En los primeros había claro sesgo en contra de los actores de las noticias (la prensa siempre hace leña del árbol caído), me interesaban cifras y datos reales y serios. En cuanto a lo otro (las páginas gob...) tergiversan de tal manera la información que parecen filiales de CNN o como mínimo acólitos de la trasnacional estadounidense.
De resto, casi todo lo recordaba pues como dije en el escrito siempre fueron temas de discusión en mi casa.
Many333: Más allá de la búsqueda del entendimiento del presente por medio del pasado, lo que trato de decir es que seguimos en las mismas. ¿Algo ha cambiado? Sólo quienes protagonizan la película, y los diálogos de las diferentes escenas, porque de resto esto no es más que un remake de una película que parece repetirse eternamente en esta pequeña nación rica en hidrocarburos y ladrones de cuello blanco... ¿O debo decir rojo?
Creo que ran 30 los jeeps,pero en todo caso es lo mismo. El delito de robar se institucionalizó hace muchíiiiiiiiiiiiisimo tiempo en este país.Creo que elasunto llegó con las caravelas, querido amigo.
Besotes pa ti.
Hola Ernesto!!
La historia hay que recordarla como fuente relevante para vivir el presente.
Dios ilumine a los lideres de las naciones.
Un abrazo desde un país vecino!
More: ¿Desde hace tanto? No, me niego a creerlo, de ser así, no tenemos salvación. :-(
Lully: Si esa iluminación sólo se basa es hacerles menos obscuros los caminos hacia los dineros públicos, pues no lo acepto. Si es luz para que puedan ver en la noche como firmar los cheques de prebendas, chantajes y corrupción, menos aún puedo aceptarlo... Mejor que se queden en la obscuridad más absoluta... Bienvenida Lully, disculpa mi grosera recepción, pero es que cuando hablo de ladrones no puedo controlar la rabia que recorre mis venas. Regresa cuando lo desees, te vi donde el bufón :-)
mmmmmmmmm
Tú siempre me sorprendes!!
¿Porqué?
Cariño, te he dedicado un post todito para tí.
Besos.
Candela.
Por lo que dijiste en mi blog.
Amigo Ernesto, recuerdo muy bien todos los sucesos ocurridos, y lamentablemente en algo estoy muy correcto, hace mucho tiempo que ya cortaron la luz en nuestra Venezuela, y todo muestra que nunca la volveremos a ver!!!.
Saludos.
Quize decir en algo estas tu muy correcto. Saludos
Hola.
Visito a menudo tu blog y me gustaria afiliarme a el. Poseo un blog de tematica personal (http://conectados2.blogspot.com/) Si estas intersad@ enviame un correo a:
jegt1987@gmail.com
Y intercambiamos direcciones y banners.
Saludos y gracias por todo
Te puedes creer que aún no te seguía?
Acabo de corregir el error.
Besos, guapo.
Qué es de tu vida?
Porquétengo que extrañarte, chco?
Estás bien?
Hola, soy Eduardo, del equipo de organización del Festival Eñe. Quería comentaros que los próximos 13 y 14 de noviembre un sueño de nuestra revista se hará realidad: celebraremos un festival de literatura en el que el Círculo de Bellas Artes de Madrid (España) se convertirá en el lugar para festejarla.
El Festival Eñe reunirá a más de 70 escritores, editores, creadores, músicos, cineastas… para hablarnos de libros, actualidad y celebrar las letras. Lo hará con un programa en el que las ideas se mezclarán con las lecturas, las lecturas con la música, la música con el aprendizaje y, todo ello, con la fiesta. Algunos de los autores que participarán en el festival son: Álvaro Pombo, José Antonio Marina, Antonio Gamoneda, Chema Madoz, Gabriela Wiener, Rodrigo Fresán, Use Lahoz, Agustín Fernández Mallo, Soledad Puértolas, Jorge Herralde, Javier Cercas, Fernando Iwasaki, Carlos Franz o Vicente Molina Foix, entre otros.
Esperamos que puedas venir, luego no digas que no te lo avisamos…
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