Luego de pasados quince días desde la publicación de mi último post, dándome cuenta de que la inspiración no llega y teniendo tres borradores a medio escribir debido a que luego de comenzar no se como terminar, he decidido declararme en rebeldía conmigo mismo.
Empecé a escribir un cuento de navidad - el cual prometo terminar y publicar -, luego inicié la redacción de una historia medio sarcástica sobre los hombres y las mujeres, inspirado en las cosas que he venido leyendo en el blog de
Solita. Por último, principié una nueva entrega de mi serie sobre los siete pecados capitales, la cual, también prometo terminar.
Lo cierto es que tengo la cabeza vacía, no quiero hablar de musas porque las desconozco, hace tiempo parecieran haber desaparecido.
Espero me sepan disculpar, pronto, más pronto que tarde regresaré por acá a seguir entregando mis historias para todos ustedes.
Nota de la redacción: El autor de este blog, apartando su falta de productividad e imaginación, se haya sumamente feliz, puesto que desde esta mañana se haya muy bien acompañado por sus dos hijos, quienes llegaron a pasar unos días con su progenitor.